Del open banking al open finance: añadiendo valor a la experiencia de cliente

Del open banking al open finance: añadiendo valor a la experiencia de cliente
Del open banking al open finance: añadiendo valor a la experiencia de cliente

BBVA API Market

Históricamente, los bancos habían sido las únicas entidades responsables de almacenar y gestionar los datos y la información de sus clientes. Sin embargo, en los últimos años, y de la mano de la aparición del open banking y de las nuevas regulaciones a nivel europeo y mundial, se ha abierto la infraestructura bancaria a terceros, lo que ha supuesto una revolución sin precedentes en la industria financiera.

Poco a poco, el open baking ha ido dando paso a modelos más abiertos donde no solo son los bancos los protagonistas. En la actualidad, ha adquirido cada vez más protagonismo el open finance, un concepto que va mucho más allá, especialmente a la hora de añadir valor a la experiencia de los clientes.

¿En qué se diferencian el open banking con el open finance?

A pesar de que open banking y open finance son dos términos que en ocasiones se utilizan de forma indistinta, en realidad tienen matices diferentes. El open banking se refiere a la apertura de la infraestructura bancaria a terceros, que permite a otras empresas ajenas a los bancos acceder y utilizar la información bancaria, generalmente a través de las APIs, siempre con el consentimiento expreso del cliente.

El open finance va un paso más allá. Representa una extensión del open banking, ya que permite el intercambio de datos entre una amplia gama de entidades financieras para crear una evaluación más global y precisa de un individuo. Entre ellas, se incluyen los propios bancos, las compañías aseguradoras, las fintechs, fondos de inversión, plataformas de crodwfunding y crowdlending, etc.

Este concepto es especialmente importante en aquellas regiones en las que el sistema bancario no está suficientemente desarrollado y, en consecuencia, donde el open banking es poco relevante. Uno de los ejemplos paradigmáticos es América Latina, donde existe un importante camino por recorrer en lo que a adopción de servicios financieros por parte de población no bancarizada se refiere. De hecho, según el Banco Interamericano de Desarrollo, se estima que, en esta región, la población no bancarizada asciende hasta el 50% del total.

Todo apunta a que el open finance será un fenómeno global que experimentará un importante crecimiento en los próximos años. De acuerdo con el informe “Tendencias del Open Finance 2021: Creando un nuevo ecosistema en Latinoamérica” de la consultora PriceWaterhouse Coopers (PwC) y elaborado por la plataforma de APIs de Open Banking en Latinoamérica Belvo, se prevé que para 2022 los ingresos totales de esta modalidad alcancen los 9.870 millones de dólares en el mundo.

Open finance

Open finance: hacia una mayor inclusión financiera

El open finance ofrece una visión mucho más enriquecedora para que terceras empresas puedan llegar a aquellas áreas menos desarrolladas desde el punto de vista financiero. Ofrece, por tanto, una visión mucho más amplia de la actividad y las necesidades financieras reales de la población, con independencia de si estas se realizan o no a través de un banco.

Gracias a ello, la base de clientes, los datos y la información bancaria de la población aumentan de manera significativa, lo que permite que las empresas puedan desarrollar servicios mucho más innovadores, aumentando la inclusión financiera a nivel global.

En cualquier caso, el open finance no es una filosofía incompatible con el open banking, sino más bien al contrario. Son servicios totalmente complementarios que aportan un valor añadido a los clientes de servicios financieros, dando la libertad a los usuarios de decidir cómo y cuándo quieren acceder y gestionar todos sus datos financieros, ya sea dentro de su aplicación de banca móvil o de cualquier otra herramienta que utilicen en su vida diaria.

Cómo ayuda el open finance a mejorar la experiencia del cliente

Aunque el propio open banking es un modelo que ya contribuye a mejorar la experiencia del cliente, el open finance ha ido un paso más allá. Gracias a este nuevo ecosistema, los beneficios de una infraestructura financiera abierta tienen un alcance mundial y permiten mejorar la calidad y las prestaciones de los servicios ofrecidos a los usuarios.

Una visión financiera global en una única plataforma

Una de las principales aplicaciones del open finance es la posibilidad de acceder a todos los productos financieros desde una única plataforma de forma centralizada, tanto si estos productos son bancarios como si no.

Así, una empresa puede desarrollar una aplicación donde el usuario puede consultar el saldo de su cuenta, de sus tarjetas, su crédito hipotecario, inversiones, seguros o créditos de entidades no bancarias. La visión financiera es, por tanto, mucho más global y real.

Una mayor bancarización en países poco desarrollados financieramente

En América Latina, apenas la mitad de la población tiene una cuenta bancaria, y solo el 11% de los usuarios obtuvo un préstamo en una entidad financiera, entre otros motivos, debido a la dificultad para determinar el grado de solvencia del deudor. Algo similar ocurre en algunas regiones de África, a pesar de los avances experimentados en la última década por países como Kenia.

El open finance permite que los bancos puedan acceder al historial crediticio de sus clientes y sus transacciones para aumentar su nivel de bancarización. Esto facilita, entre otras cosas, que se puedan ofrecer servicios a la medida de cada cliente de una forma ágil, incluso en aquellas regiones en las que el sistema financiero no está suficientemente desarrollado. En última instancia, el open finance debería servir para mejorar la inclusión bancaria de sociedades enteras, aumentando el grado de desarrollo de sus sistemas financieros.

Nuevas oportunidades de ahorro e inversión

Dado que las aplicaciones pueden conocer en todo momento la actividad real de los usuarios en relación con sus finanzas personales, es posible ofrecer una amplia gama de servicios de ahorro e inversión que se ajusten a las preferencias y necesidades de sus clientes.

Además, todas las instituciones pueden disponer de información mucho más organizada y concentrada en un solo lugar.  Así, los asesores podrán enfocarse en analizar esa información y ofrecer a los usuarios productos que les convengan según sus necesidades y objetivos financieros.

Integración total de las aplicaciones

En este nuevo ecosistema tan interconectado donde la información financiera es totalmente abierta, se pueden desarrollar fácilmente aplicaciones que integren nuevos servicios para los usuarios dentro de sus propias aplicaciones.

Un claro ejemplo de todo este potencial es la app que han creado BBVA y Uber de manera conjunta en México. Gracias a las APIs, se pueden integrar los servicios financieros del banco con la plataforma de la empresa estadounidense. De hecho, en un país con un sistema bancario poco desarrollado como México, esta alianza representa una oportunidad para aumentar el nivel de bancarización de los socios conductores de Uber.

El open finance tiene como objetivo la transformación de modelos operativos y de negocio que respondan a las necesidades de los usuarios de cualquier región a nivel mundial, repercutiendo en los países a nivel económico y social. 

 

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